VEN, AÚN HAY TIEMPO!

Papa Francisco: ¡Vuelve al Señor! ¡Aún hay tiempo!

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Homilía hoy en Casa Santa Marta

Durante la Misa de la mañana celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el Santo Padre Francisco se refirió a la fidelidad al Señor, tanto de un pueblo como de cada uno de nosotros. E invitó con fuerza a la conversión. Insistiendo en su reflexión sobre la Palabra propuesta por la Liturgia del día.
El Papa advirtió acerca de lo que comporta tener un corazón que no escucha la voz del Señor, puesto que si lo hacemos durante “días, meses y años”, se vuelve “como la tierra sin agua”. “Se endurece”. Y cuando hay algo que no nos gusta, desacreditamos y calumniamos al Señor. De ahí que haya destacado que en el Evangelio Jesús es claro: “Quien no está conmigo está contra mí”. “O tienes un corazón obediente, o has perdido la fidelidad”.

El riesgo de perder la fidelidad

Un pueblo sin fidelidad, que ha perdido el sentido de la fidelidad. Y ésta es la pregunta que la Iglesia quiere que nos hagamos hoy, cada uno de nosotros: ‘Yo, ¿he perdido la fidelidad al Señor?’. –  ‘No, no, voy a misa todos los domingos…’. –  Sí, sí, pero esa fidelidad de corazón: ¿He perdido esa fidelidad, o mi corazón es duro, es testarudo, es sordo, no deja entrar al Señor, se arregla con tres o cuatro cosas y luego hace lo que quiere?’. Esta es una pregunta para cada uno de nosotros: Todos debemos hacérnosla, porque la Cuaresma sirve para esto, para reexaminar nuestro corazón.
‘Escuchar hoy la voz del Señor’ es la invitación de la Iglesia. ‘No endurezcan su corazón’. Cuando uno vive con un corazón duro, que no escucha al Señor, va más allá de no escucharlo y cuando hay algo del Señor que no le gusta, deja de lado al Señor bajo algún pretexto, desacredita al Señor, calumnia al Señor, difama al Señor.

Jesús dice: el que no está conmigo, está contra mí

“Es lo que le sucedió a Jesús con la gente”, afirmó el Papa, refiriéndose a la página del Evangelio de San Lucas, para dejar claro lo que significa desacreditar al Señor. Jesús hizo milagros, sanó a los enfermos “para demostrar que él tenía el poder de sanación, también de las almas, de nuestros corazones”. ¿Y qué dijo esta gente obstinada? Que es a través de Belcebú, la cabeza de los demonios, que Él expulsa a los demonios”, recordó Francisco. Y señaló que “desacreditar al Señor” es “el penúltimo paso de este rechazo del Señor”. Primero, no escucharlo dejando que el corazón se endurezca, y luego desacreditarlo. Sólo falta “el último paso que no tiene vuelta atrás, y que es la blasfemia contra el Espíritu Santo”, dijo aludiendo a las fuertes palabras de Jesús, al final de este Evangelio:

“Me importa que vengas a mí. Esto es lo que me importa”

Jesús trata de convencerlos, pero no va…Y al final, así como el profeta termina con esta frase clara –  ‘la fidelidad se ha ido’ – Jesús termina con otra frase que puede ayudarnos: ‘Quien no está conmigo, está contra mí’. ‘No, no, estoy con Jesús, pero a cierta distancia, no me acerco demasiado’: No, esto no existe. O estás con Jesús, o estás en contra de Jesús; o eres fiel o eres infiel; o tienes un corazón obediente o has perdido la fidelidad.
Cada uno de nosotros piense hoy, durante la Misa y luego durante el día: Piense un poco. ‘¿Cómo está mi fidelidad? Para rechazar al Señor, ¿busco algún pretexto, algo y desacredito al Señor?…’. No pierdas la esperanza. Y estas dos palabras – ‘la fidelidad ha desaparecido’ y ‘quien no está conmigo está contra mí’ – porque aún dejan espacio para la esperanza, también para nosotros.

Volver al Señor

El Papa Francisco concluyó su homilía recordando que estamos llamados a volver al Señor, tal como exhorta la Aclamación al Evangelio: “Vuelvan a mí con todo su corazón”, dice el Señor, “porque soy misericordioso y compasivo”. “Sí, tu corazón es tan duro como esta piedra”, “muchas veces me has desacreditado para no obedecerme”, “pero aún hay tiempo”:
Pero todavía hay tiempo: ‘Vuelvan a mí con todo el corazón’, dice el Señor, ‘porque yo soy misericordioso y compasivo: Yo olvido todo’. ‘Me importa que vengas a mí. Esto es lo que me importa’, dice el Señor. Y olvida todo lo demás. Este es el tiempo de la misericordia, es el tiempo de la compasión del Señor: Abramos nuestro corazón para que Él venga en nosotros.

DIME CÓMO ESCRIBES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES!

Diez propuestas para que lo positivo gane en las redes sociales

© Gonzalo Aragon

“El Manifiesto de la comunicación no hostil” propone un decálogo para hacer viral el buen uso de las palabras en la red

“El Manifiesto de la comunicación no hostil” es una iniciativa surgida en el contexto de un simposio celebrado en Trieste (Italia) los días 17 y 18 de febrero de 2017 auspiciada por el colectivo Parole/Stili.  Con la idea de que el poder de las palabras es importante, y que en las redes sociales predomina el mal uso de éstas, incluso el insulto y la denigración, este colectivo ha preparado este manifiesto para propagar, viralmente, “un estilo positivo” en la red, mediante el uso cuidadoso del lenguaje, de las propias palabras.
Se trata de un decálogo de sentido común, que todos pueden entender y que vale la pena difundir, por lo que Aleteia lo reproduce íntegro:
  1. Virtual es real – Digo y escribo en la red sólo las cosas que tengo la valentía de decir en persona.
  2. Se es lo que se comunica – Las palabras que elijo relatan la persona que soy: me representan.
  3. Las palabras dan forma al pensamiento – Me tomo todo el tiempo necesario para expresar lo mejor posible mi pensamiento.
  4. Antes de hablar hace falta escuchar – Nadie tiene siempre razón, tampoco yo. Escucho con honradez y apertura.
  5. Las palabras son un puente – Elijo las palabras para comprender, hacerme entender, acercarme a los demás.
  6. Las palabras tienen consecuencias – Sé que cada una de mis palabras puede tener consecuencias, grandes o pequeñas.
  7. Compartir es una responsabilidad – Comparto textos e imágenes sólo después de haberlos leído, valorado, comprendido.
  8. Las ideas se pueden discutir. Las personas se deben respetar – No convierto a quien sostiene ideas que no comparto en un enemigo al que hay que eliminar.
  9. Los insultos no son argumentos – No acepto insultos ni agresividad, ni tan siquiera a favor de mi tesis.
  10. También el silencio comunica – Cuando la mejor elección es callar, callo.
Es un decálogo que relanza las antiguas virtudes de la comunicación interpersonal, avasalladas por el estilo nervioso, rápido, desligado de reglas y de normas y, a menudo, brutalmente agresivo en que se han convertido las redes sociales en el mundo.
Y es de enhorabuena que este colectivo italiano haya lanzado esta iniciativa para el mundo digital: finalmente, los esfuerzos que se hagan por humanizar las redes sociales, son loables donde quiera que se presenten.

LA ANEMIA LLEGA AL COLEGIO

La anemia puede afectar el rendimiento de los niños en etapa escolar

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Si se presenta una déficit de hierro cerebral en etapas tempranas los daños persistirán en la etapa adulta.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la anemia afecta  a más de 800 millones de niños y mujeres a nivel mundial y la deficiencia de hierro es el trastorno hematológico más frecuente alrededor del mundo.
La anemia es un trastorno en la sangre que se caracteriza por la disminución de hemoglobina que ayuda a los glóbulos rojos a llevar oxígeno desde los pulmones a las células.  Al estar baja los glóbulos rojos no pueden realizar eficazmente este transporte de oxígeno.
Esto puede deberse a una insuficiente ingesta de alimentos con hierro o de no haberse alimentado con leche materna en forma exclusiva o no tomar leche de fórmula los primeros seis meses de vida (ya que ambas contienen hierro). En el caso de los bebés prematuros el médico decide si es conveniente suplementar como prevención. Luego de esa etapa el hierro debe ser exclusivamente incorporado a través de los alimentos.
Los valores recomendados de hemoglobina en sangre varían según la edad, el sexo, la altitud, el tabaquismo y el estado de embarazo. Pero lo bueno que la mayoría de las veces se revierte rápidamente al comenzar a consumir alimentos ricos en hierro.
La deficiencia de este mineral en el organismo puede causar graves consecuencias para la salud. Una de ellas es la falta de aprendizaje, que según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) este bajo rendimiento escolar está directamente relacionado con la deficiencia de hierro (anemia ferropénica).
La alimentación es una vez más el arma que tenemos a nuestros alcance para prevenir esta vez el déficit de hierro y otras vitaminas. La solución en este caso pasaría por lograr una alimentación adecuada, equilibrada y rica en nutrientes como proteínas, hidratos de carbono, grasas vitaminas y minerales. Serían pues necesarios alimentos ricos en hierro así como también en acido fólico, zinc, vitamina A y B12 que ayudan a absorber el hierro consumido.
¿Por qué afecta principalmente a los niños? Porque se encuentran dentro de los grupos más vulnerables a esta deficiencia junto a las embarazadas, debido a que durante los 2 primeros años de vida el crecimiento cerebral es más acelerado y se necesita el hierro para su adecuado crecimiento y desarrollo.  La importancia de ello es que si se presenta una déficit de hierro cerebral en etapas tempranas los daños persistirán en la etapa adulta.
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¿Cuáles son los alimentos que deben estar incluidos en la alimentación de nuestros niños?

Antes que nada es importante tener en presente que existen dos tipos de hierro, el de origen animal o hemínico, que es el de mejor calidad porque se absorbe hasta 3 veces más que en los alimentos de origen vegetalEl hierro de origen vegetal o no hemínico,  es de menor calidad porque se absorbe menos.

Dentro de los alimentos más ricos en hierro tenemos: 

De origen animal: carnes (pollo, pescado, vacuna, cerdo y cordero), embutidos como la morcilla, vísceras (hígado, corazón y bazo), leche y yogur fortificados con hierro y huevo (puede aportar hasta 2,5 mg de hierro en 100 gramos).
De origen vegetal: soja, lentejas, garbanzos, porotos o frijoles (aportan hasta 8 mg de hierro en 100 gramos), habas, guisantes o arvejas, brócoli, acelga, espinaca y lechuga (recomendable ½ taza por día en cocido, aportan alrededor de 3-4 mg), chocolate (amargo con 70% cacao), frutas secos.

¿Cuáles son los que ayudan a absorberlo?

Frutas: naranja, pomelo, mandarina, papaya, limón, fresa, lima, ciruela, tumbo o curuba (muy rico en vitamina C y ácido ascórbico), guayaba, camu camu (muy usado a nivel mundial como complemento nutricional y fitoterapéutico para el tratamiento de la depresión y el fortalecimiento del sistema inmunológico por su altísimo contenido en vitamina C) y granadilla o granada.
Vegetales: brócoli, tomate, berro, perejil sin tallo, coliflor, col, hojas de Pak choi (verdura China de la familia de las col de tallos blancos y duros con hojas verdes), hojas de nabo.

Algunos consejos nutricionales:

  • Evitar ingerir inmediatamente después de la comida café, té y vinagre, porque contienen una sustancia llamada taninos que inhibir la absorción de hierro.
  • Luego de consumir una comida rica en hierro, elegir un alimento rico en vitamina C o de la lista de los que ayudan a absorber el hierro.
  • Favorecer el consumo de alimento fortificado en hierro.
  • Realizar una alimentación lo más variada posible incluyendo un alimento ricos en hierro y uno que ayude a su absorción.
  • Si observas que tu hijo no tiene ganas de comer, está muy cansado, se fatiga, no quiere hacer sus actividades normales o tiene falta de concentración, consulta con su médico para que le hagan un estudio de sangre y saber si es anemia.

ALIMENTARSE PARA NUTRIRSE

Combinar bien tus alimentos puede hacer una diferencia en tu salud


Vladislav Noseek

Conocer e informarnos con fuentes fiables de cómo combinar nuestros alimentos en cada comida día a día es más importante de lo que pensamos

En distintas dietas y consejos de artículos que leemos a diario podemos encontrar “información” que suele resaltar la importancia de que algunos alimentos no se deben mezclar nunca con otros. También vemos que suele recomendarse que no se tomen por la mañana, o de postre… ¿Pero qué hay de cierto en estas afirmaciones? 
Pues bien, se debe ser cuidadoso con este tipo de pautas ya que muchas de ellas son poco rigurosas, y carecen hasta de sentido común. Pensemos primero que si nuestra dieta no es sana no la vamos a corregir solo cambiando un alimento de horario, o por otro que tampoco es saludable, o eliminando ese de la dieta nada más. 
Alimentarnos correctamente es más complejo que eso y lo más importante que debemos buscar es que esté compuesta por alimentos saludables, que sepamos cuales y por qué elegir, y recién después aprender a combinarlos, pero con el fin de mejorar el valor nutritivo de nuestra alimentación y prevenir carencias nutricionales. 
Es cierto que hay algunos alimentos que si los tomamos combinados pueden ser más beneficiosos, como es el ejemplo de la proteína incompleta. Mientras que hay otras mezclas que, por el contrario, pueden llegar a limitar la disponibilidad de minerales importantes para el organismo.
Veamos cómo manejar este recurso de manera beneficiosa para el organismo siempre dentro de una alimentación saludable. 
Hay combinaciones de alimentos que ayudan a mejorar:



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Su valor nutritivo:
Uno de los nutrientes importantes para el correcto desarrollo de distintas funciones de nuestro organismo son las proteínas. Cuando queremos o necesitamos obtenerlas, por lo general primero recurrimos a alimentos fuente como los lácteos, carnes o a el huevo. Está bien porque estos alimentos tienen proteínas completas, es decir tienen todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita.
Pero no es la única opción saludable que podemos elegir, hay proteínas de origen vegetal cuya proteína es incompleta por la falta de un aminoácido, pero que podemos complementarlo combinando alimentos. 
Los aminoácidos que faltan en los alimentos de origen vegetal suelen variar de un alimento a otro, por ejemplo, en los cereales falta el aminoácido esencial llamado lisina, mientras que, en las legumbres, falta el aminoácido llamado metionina. Por lo que, solo combinando ambos alimentos entre sí en nuestro plato se puede lograr una proteína completa igual o incluso, que supere a la calidad de la carne.
Algunos ejemplos: leguminosas (lentejas, garbanzos, porotos) con cereales (arroz, maíz, pan), o cereales como arroz, con huevo o pescado.
Con estas combinaciones mejoramos la calidad de la proteína, cuando los productos de origen animal estén limitados, por su disponibilidad o como en el caso de personas vegetarianas. Pero no solo es importante como combinarlos sino también la proporción a consumir de cada uno, ejemplo: cada 2 cucharadas soperas de arroz, 1 de porotos o frijoles).
La digestión:
Algo que es común y normal del proceso de digestión, es la producción de gases en el sistema digestivo. Estos son eliminados a través de eructos y flatulencias, pero su prolongación en el organismo puede llegar a ser molesto para la persona. 
Hay algunos vegetales, especialmente crucíferos, como el brócoli, los champiñones, espárragos, manzana, pera, frijoles que tienen en el sistema digestivo un mayor impacto que otros. 
Mientras que otros alimentos como el kéfir, frutas y vegetales de temporada, huevos cocidos, pollo, papaya, escarola, vinagre de manzana, cilantro se digieren con mayor facilidad y producen menos gases y se pueden consumir con más frecuencia.
La absorción de hierro:



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Cuando nos enfrentamos a algún tipo de deficiencia de hierro como puede ser una anemia, o queremos prevenirla, es necesario realizar una serie de modificaciones en nuestra alimentación para mejorar esta situación. 
Primero buscar aquellos alimentos fuente de hierro, así como también productos saludables fortificados con este mineral.
Además de estos cambios es necesario aumentar su biodisponibilidad (es decir facilitar la absorción de hierro), para ello la vitamina C es un gran aliado. Se encarga de convertir el hierro férrico de la dieta en hierro ferroso, que es más soluble y puede atravesar con mayor facilidad la mucosa intestinal.
Algunos ejemplos de combinaciones: 
  • Alimentos fuente de vitaminas A y C (frutas y vegetales crudos) con alimentos ricos en hierro de origen vegetal (arroz, garbanzos, lentejas, frijoles, brócoli, acelga, vegetales verdes oscuro y otros). Ejemplo: arroz con lentejas acompañado de una ensalada de repollo y tomate.
  • Acompañar nuestros platos con vegetales ricos en hierro y agregarles jugo de limón, o preferir de postre frutas cítricas como naranja, kiwi, pomelo, entre otros.
  • Anadir vinagre a las comidas también aumenta la absorción del hierro por su acidez, y el hierro en medio ácido se absorbe más fácilmente.
Conocer e informarnos con fuentes fiables de cómo combinar nuestros alimentos en cada comida día a día es más importante de lo que pensamos, ya que puede influir en nuestra salud. 
Debemos hacer buenas elecciones en el momento de la compra, que sean alimentos y productos lo más saludable posible, variados y equilibrados. Con estas pautas ya seguramente estaremos comiendo mejor y si además lo acompañamos con alguna actividad física, los resultados positivos se verán reflejados en tu salud física y mental.

NUESTRA MADRE TIERRA NOS NUTRE Y NOS DA VIDA!

Encontrar la alegría en el encuentro de la comida con la fe.

La  escritora Emily Stimpson Chapman afirma que un enfoque cristiano de la alimentación es la mejor forma de vivir una vida completa y satisfactoria.
Los sabios consejos y experiencias que comparte en el libro —junto a muchas recetas deliciosas— te harán sentir un poco triste por no estar en su lista de invitados a la cena de Navidad. Pero como consuelo, aquí tienes mi conversación con ella sobre el significado de “comer como un cristiano” y sobre por qué todo el mundo debería descubrir lo que significa comer así.
– Emily, ¿siempre has tenido un especial interés en la comida? ¿De dónde viene esta pasión?
Mi perspectiva actual de la comida y mi pasión por la cocina y por alimentar a la gente vienen de los seis años que pasé luchando contra un trastorno alimentario. De pequeña supongo que me gustaba la comida y tenía recuerdos agradables asociados a los platos de mamá y de la abuela, pero con 19 años empecé a tener problemas con la anorexia.
Los años que pasé tratando de escapar de este oscuro y confinado lugar me obligaron a reflexionar sobre la comida y a entenderla y valorarla de una forma nueva. De aquí surgió el deseo de compartir lo que había aprendido, además del gusto de cocinar para los demás y compartir el amor que representa la comida.
– Entonces, tu recuperación de la anorexia fue un proceso gradual.
En efecto. Ningún trastorno alimentario tiene una recuperación sencilla; tienen unos orígenes complejos, así que ponerles fin normalmente también es bastante complicado. Mi curación empezó cuando comprendí en qué consistía el trastorno alimentario y cuando me di cuenta de que tenía que escapar de él si quería honrar a Dios, porque él me creó y me ama.
Pero mi curación no fue completa hasta que regresé a la Iglesia católica. Por fin empezaba a comprender qué era la Eucaristía y la conexión que tenía con la alimentación, además de la comprensión de la belleza y la dignidad del cuerpo. Así que la Eucaristía y la teología del cuerpo fueron en última instancia las que me curaron de mi trastorno alimentario.
– ¿Cómo exactamente cambiaron tu percepción de la alimentación la Eucaristía y la “teología del cuerpo”?
Había dejado la Iglesia católica y fui protestante durante unos cuantos años, así que no podía apreciar plenamente el significado de la Eucaristía, el hecho de que Dios se nos ofrece como alimento, y que ese alimento es un símbolo natural de todo aquello que hace posible la Eucaristía de forma sobrenatural: amor, sanación, comunidad, consuelo, nutrición. Todas estas cosas suceden a un nivel sobrenatural con la Eucaristía. No pude entender eso hasta que entendí el significado de la Eucaristía, y esto me ayudó a valorar el significado de la comida.
Lo mismo ocurre con la teología del cuerpo. Dependiendo de la denominación, los protestantes a veces pueden tener una visión negativa del cuerpo, perciben el cuerpo y el alma como elementos separados. Como cristianos, reconocemos la unión de cuerpo y alma y que el cuerpo es imagen de Dios, al igual que el alma, y el cuerpo expresa la persona. Así que cuando consideras el cuerpo un templo, como imagen viva del alma eterna, entonces cambia la forma en que quieres tratarlo.
En el libro hablo sobre la diferencia entre controlar el cuerpo y cuidar del cuerpo. Algunas personas ponen énfasis en el control del cuerpo, porque puede ser una fuente de pecado: es lo que cede a la tentación, así que es necesario controlarlo. Pero el cuerpo hay que cuidarlo, es un grandísimo regalo y tenemos que dar al cuerpo lo que necesita para hacer aquello para lo que lo creó Dios, para honrar a Dios como es debido honrarlo.
– Cómo responderías de forma breve a las personas que dicen: ¿por qué tendría que preocuparme tanto de la comida?
Hay varias razones diferentes. Una, porque en nuestra cultura hay muchísimas actitudes trastornadas en relación a la comida: hay personas que sufren diferentes tipos de trastornos alimentarios, personas que comen en tanto exceso que ponen en peligro su salud. Así que, a un nivel natural existen muchos problemas relacionados con la comida.
Pero a nivel sobrenatural, estamos llamados a ver el mundo y todo lo que hay en él como un signo de Dios. Dios creó el mundo. Dios ama el mundo. Él es el sostén de la existencia de todo porque lo ama. Así que el aprender a ver la comida como algo que nos instruye sobre Dios, que nos instruye sobre Su amor y sobre la Eucaristía, es parte del crecimiento en madurez y en entendimiento de un cristiano, para poder ver de verdad el mundo con ojos católicos.
Por supuesto, la comida no es tan importante como otras cosas, como los seres humanos, el matrimonio, la familia… pero la comida es una parte de todo eso, así que cuando vemos la comida como de verdad es, vemos a Dios con más claridad.
– Creo que hay una dimensión ética en la alimentación, debido a la serie de eventos y vidas dentro de la cadena alimentaria. Por ejemplo, cuando compro carne de animales criados en granjas industriales, a menudo supone apoyar el trato terrible que sufren esos animales y a veces incluso la explotación de los trabajadores. ¿Hay lugar para ser cuidadoso con este tipo de cosas?
Creo que sí cabe tener cuidado con estas cosas. Pero no creo que sea la prueba definitiva de una “alimentación virtuosa”. Yo trato de comer orgánico; me gusta comer alimentos producidos en mi localidad. Pero también reconozco que no todo el mundo se lo puede permitir.
Así que si alguien tiene dificultades para traer comida a la mesa y lo mejor que pueden conseguir es carne de una gran productora, o si no pueden permitirse la leche orgánica y no hay cooperativas en su zona, no están cometiendo ningún pecado por ello; no comen con menos virtud que cualquier otro. Así que hay que hacer lo que se pueda con los medios y las circunstancias particulares. Eso sí, si te gastas todo tu dinero en alimentos de cultivo local y no dedicas nada a los pobres, ahí tienes un problema.
– Estoy de acuerdo con lo que dices en el libro de que es más importante tener un alma limpia que comer comida limpia. Pero no veo por qué no deberíamos luchar por tener ambos. Lo que comemos afecta profundamente a nuestra salud, nuestro funcionamiento, nuestra energía, nuestro humor… y todo ello puede afectar a nuestra vida espiritual. ¿Qué responsabilidad tenemos como cristianos en este aspecto? ¿Cómo asumimos seriamente el mandato de tratar nuestros cuerpos como templos del Espíritu Santo en lo referente a nuestra alimentación?
Tenemos que pensarlo como una cuestión de justicia. En mi libro hablo mucho de “alimentación virtuosa”: comer con justicia, templanza, fortaleza y caridad. Con justicia, debemos a nuestro cuerpo lo necesario para funcionar bien; queremos asegurarnos de que esté sano y fuerte.
Así que la mayoría de los días es verdaderamente importante dar prioridad a las coles de Bruselas antes que a las napolitanas: es una cuestión de justicia. Pero si te gustan las napolitanas más que ninguna otra cosa en el mundo, no pasa nada por tomar una de vez en cuando. Si vas a cenar a casa de una amiga y te sirve una cazuela con sopa de sobre que normalmente nunca se te ocurriría comer, pues la caridad por encima de todo: deberías comer lo que se te ha servido.
En realidad se trata de tener una actitud equilibrada. Quieres ofrecer a tu cuerpo lo que le hace falta y también asegurarte de que comes con moderación y conocimiento, pero también quieres tener una actitud de amor y con un ojo en reconocer que la comida también es un placer.
Una buena norma es la del 80-20. Cuando estés en casa, come aquello que creas que deberías comer, pero cuando estés fuera, relájate un poco más porque la caridad siempre es más importante. A no ser que vayas a morirte de una alergia o algo así, claro está… Yo moriría si comiera cacahuetes, así que lo más caritativo para mí es no comerlos si me los sirves: te sentirías fatal si me mataras sin querer.
– ¿Cuál es el mensaje más importante que querías transmitir en este libro?
Quería transmitir la alegría de comer. En nuestra cultura es muy fácil despojar a la comida de la alegría, el amor y el sentido comunal. En vez de eso, se convierte en una cuestión de calorías, nutrientes y desear que tu cuerpo luzca de cierta forma; proyectamos estas cosas sobre la comida, así que deja de ser lo que Dios tenía previsto: un signo de amor, de curación, de alimentación y de dicha.
La comida sabe bien porque Dios quería que disfrutáramos comiendo. Hay muchísimo amor de Dios en cada bocado de comida y cuando te sientas ante un plato delicioso; reconocer cuánto te ama Dios a través de ese alimento es lo más importante que puedes hacer.
– ¿Cuál es el plato que más te gusta cocinar?
Risotto. Exige mucho del cocinero, mucha atención… Estás escuchando al arroz y atendiendo a cuándo necesita más caldo; requiere de toda la persona en el acto de cocinar. Me encanta cocinarlo y me encanta comerlo, así que es una buena combinación.
– Imagina que organizas una cena en casa y que puedes invitar a quien quieras del mundo. ¿A quién invitas?
A mi marido. Y a mis mejores amigos. En mi boda, todos mis amigos estaban en la ciudad y se quedaron conmigo durante una semana, ayudándome a prepararme. Al final de la boda, había ido al piso de arriba a quitarme el velo y a despedirme de una de mis damas de honor, que es una de mis mejores amigas, y lo último que le dije, gritando, fue: “¡Algún día comeremos todos juntos otra vez en el paraíso!”Eso es lo que una cena con invitados significa para mí: un anticipo del paraíso, un anticipo de la cena de la las bodas del Cordero. Así que quiero a mis seres más queridos en esa cena.
– ¿Y qué cocinarías, risotto?
¡Probablemente me insistirían en que sí! Habría queso y quizás algunos pequeños aperitivos elaborados. Prepararía risotto con verduras amargas y coles de Bruselas asadas, acompañado de diferentes tipos de vinos y pan de calidad. Y habría tarta de queso, aunque en esta época del año sería de calabaza, y si fuera verano sería de limón con una capa de jengibre.
– Quiero ser tu amiga.
(Risas)
– Si pudieras recibir clases de un chef, ¿de quién sería?
El chef del restaurante indio que hay a pocas manzanas de mi casa. Hay ciertas cosas que únicamente puedes aprender de una persona, y la cocina india ha ido pasando de generación en generación. Me gustaría descubrir todos sus secretos.
– Te has casado hace poco. Si tu marido fuera a cocinarte una comida que te encantara, ¿cuál sería?
Si pudiera cocinar algo para mí, sería steak tartar de buey y habría algo con panceta de cerdo, y algún tipo de verdura cocida, tal vez espinacas o acelgas. Y quizás ñoqui. Y de postre, ¡tarta de queso! No soy demasiado golosa con los dulces, prefiero comer coles o ensalada antes que postre, pero sí me encantan la tarta de queso y las galletas. ¡Ah!, y también me prepararía un martini, un martini sucio con ginebra.

LA CUARESMA

La Cuaresma es un tiempo litúrgico de penitencia y conversión en la que los fieles se preparan para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo que se recuerdan en Semana Santa.
La Cuaresma tiene una duración de 40 días y a lo largo de este tiempo los católicos hacen un esfuerzo por mantener un ritmo y estilo de vida de verdaderos creyentes hijos de Dios.
A continuación presentamos cinco puntos importantes a tener en cuenta:

1. Las tres prácticas cuaresmales

La primera práctica cuaresmal es la oración, condición indispensable para el encuentro con Dios. Con ella, el cristiano dialoga con el Señor, deja que la gracia entre en su corazón y, como la Virgen María, se abre a la acción del Espíritu Santo dando una respuesta libre y generosa (Lc 1,38).
La segunda práctica es la mortificación que se realiza cotidianamente y sin necesidad de hacer grandes sacrificios. Con ella se ofrece a Cristo aquellos momentos que generan molestias y se acepta con humildad y alegría las adversidades.
La tercera práctica es la caridad y San Juan Pablo II explica que está enraizada "en lo más hondo del corazón humano: toda persona siente el deseo de ponerse en contacto con los otros, y se realiza plenamente cuando se da libremente a los demás".

2. El ayuno y la abstinencia

El ayuno consiste en ingerir una sola comida "fuerte" al día, mientras que la abstinencia consiste en no comer carne. Con ambos sacrificios se reconoce la necesidad de hacer obras por el bien de la Iglesia y en reparación de nuestros pecados.
En esta práctica también se dejan de lado las necesidades terrenales para redescubrir la sed de Dios. "No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mt 4,4).
El ayuno es obligatorio desde los 18 hasta los 59 años y no prohíbe tomar un poco de alimento por la mañana y por la noche.
En el caso de la abstinencia, si bien se refiere a no comer carnes, no impide el consumo de huevos, lácteos y cualquier condimento con grasa animal. La abstinencia se observa todos los viernes del año y es obligatoria desde los 14 años.

3. Inicio y término de la Cuaresma

Con el Miércoles de Ceniza comienzan los 40 días de preparación para la Pascua. Ese día el sacerdote bendice e impone las cenizas hechas de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.
La ceniza representa un signo de humildad y le recuerda al cristiano su origen y su fin. Son impuestas haciendo la señal de la cruz en la frente y pronunciando las palabras bíblicas: «acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás» o «Conviértete y cree en el Evangelio». 
La Cuaresma termina en el Jueves Santo. Ese día la Iglesia conmemora la Última Cena en la que el Señor comió con sus apóstoles antes de ser crucificado el Viernes Santo.

 

4. Duración de la Cuaresma 

La Cuaresma dura 40 días. Un número especial en la Biblia ya que el número cuatro simboliza el universo material el que, seguido de ceros significa el tiempo de la vida en la tierra, con sus pruebas y dificultades.
En este tiempo, los 40 días recuerdan los días que Jesús pasó en el desierto antes de comenzar su vida pública. 

5. El color litúrgico de la Cuaresma 

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de conversión espiritual, de preparación al misterio pascual.

Cuidar la salud es un deber cristiano

Cuidar la salud es un deber Cristiano Felipe Aquino   | Feb 20, 2014 No se puede despreciar la vida corporal; al contrario, debemo...